Bajo la curaduría de Taj Richardson y con la participación de Angel Mendoza e Isaiah Ward.
Whispers of Tomorrow's Blessings (Susurros de las bendiciones del mañana) sitúa a los espectadores en un momento de transición a través de una exposición en constante movimiento, marcada por la memoria y la reverencia. En este espacio prestado, el Viento actúa como una presencia ambiental del pasado y el presente que recorre el mundo y guía nuestras experiencias. Un vecindario en transformación está en el Viento. El trayecto diario al trabajo está en el Viento. Un amor perdido está en el Viento. Se invita a los espectadores a reflexionar sobre cómo el Viento los ha acompañado hoy y a imaginar qué se llevará consigo.
Los artistas destacados de la muestra, Angel Mendoza e Isaiah Ward, han capturado y documentado el Viento mediante la escultura, el ensamblaje, la fotografía, instalaciones de proyección y la poesía. Una vez que el Viento atraviese este espacio, la experiencia temporal de este fin de semana quedará registrada en formato impreso y se compartirá con los espectadores.
Isaiah Ward es un fotógrafo, poeta y escritor afroestadounidense radicado en el South Side de Chicago. Su obra se centra en documentar la vida de las personas negras de su comunidad, con el propósito de preservar recuerdos e historias —tanto de quienes están presentes como de quienes han fallecido— con un profundo respeto. Actualmente explora el collage y el ensamblaje como medios para narrar historias sobre sus sujetos y los mundos que habitan. Sus medios predilectos son la fotografía analógica de 35 mm y la poesía; integra esta última en sus imágenes para crear múltiples capas de significado e invitar al público a descubrir nuevas perspectivas.
Asimismo, forma parte del equipo ejecutivo de Conscious Conversations, donde modera y desarrolla charlas con artistas que exploran las trayectorias de destacados creadores negros de Chicago.
Angel Mendoza es un artista interdisciplinario radicado en Chicago que crea esculturas y piezas vestibles similares a altares, inspiradas en su herencia mexicano-católica. Su práctica combina técnicas de joyería con procesos textiles y de construcción, reflejando así la trayectoria laboral de su familia en los sectores de la carpintería, la gastronomía y la cosmetología. Su obra sirve para organizar y dar forma a la memoria doméstica, creando altares laicos en torno a objetos de recuerdo kitsch y narrativas personales.
Angel también forma parte del proyecto colaborativo Parallel Play, junto al artista y educador Rafael Huerta, con quien realiza serigrafías en camisetas y otras prendas únicas. Parallel Play surgió durante las sesiones de preparación de críticas en el estudio, mientras escuchaban bandas sonoras de desfiles de moda de fondo.